Especial NOVIAS: do’s y dont’s de un maquillaje

Estamos acabando ya la temporada de bodas (aunque aún hay más de una valiente que se atreve a casarse con este frío)  y  han sido muchas las novias que me han contactado para que las maquillara para su gran día. Sin apenas tiempo para pruebas (que te digan que confían en tu trabajo te hace sentir valorada) y con la agenda completa, me es muy difícil decirles que no podré maqullarlas. Me sabe fatal, así que intento ayudarlas y buscarles alternativas en las que confiar.
Lo que más me ha llamado la atención es lo que me responden cuando les pregunto el por qué de este cambio de última hora, y que todas coinciden: la prueba que hicieron no les acababa de convencer (se veían raras, como si no fueran ellas).

Esto es algo bastante habitual, por desgracia, así que aquí os dejo unos consejos a la hora de escoger maquillador para vuestro gran día, para que estéis totalmente convencidas, y sobretodo, que el maquillaje os hagan sentir más guapas y especiales en este gran día.

Antes de contratar maquillador/a

Compramos el vestido de novia, muchas veces a medida (como fue mi caso), reservamos el restaurante, encargamos las flores, contratamos al fotógrafo, … pero ay!, pedimos a aquella amiga de toda la vida que maquilla tan bien que nos maquille, a nuestra hermana o a nuestra prima. Incluso hay novias que se maquillan ellas mismas el día de su boda.

Si no le pedimos a nuestra abuela (que desde pequeñas nos ha hecho vestidos monísimos) que nos haga el vestido de novia, o cocinamos nosotras el menú que se va a servir, ¿por qué no confiamos en un profesional para que nuestro maquillaje sea perfecto?

Eso no quiere decir que contratemos al primero que veamos, ni al más barato tampoco. Ni tampoco al más caro. Yo os recomiendo que busquéis, veáis sus trabajos y, sobretodo, que habléis con ellos. Tenéis que sentiros cómodas, así que no dudéis en hacerles todas las preguntas que necesitéis. Y que escojáis al que más os guste y se ajuste a vuestro presupuesto.

Una vez hayáis contratado maquillador/a, os dará cita para conoceros mejor y así preparar la prueba (si no lo ha hecha ya en la entrevista previa).
En mi caso, lo que ofrezco en mis servicios es un pack completo en el que incluye 2 citas, la prueba de maquillaje y el maquillaje el día de la boda. En la primera cita, conozco en detalle a la novia, el estilo de boda que tendrá y después le entrego una asesoría personalizada con recomendaciones (sobretodo en cuidado de la piel). Finalizada esta sesión, reservo fecha para la prueba del maquillaje. Pero cada maquillador organiza su trabajo a su manera, por lo que os recomiendo que os detallen todo lo que entra en el servicio que contratéis.

La prueba de maquillaje

En esta cita, se diseña el maquillaje que llevará la novia el día de su boda y se la maquilla, para que tenga una visión clara de cómo quedará. Si el servicio de peluquería no lo realiza la maquilladora, os recomiendo que vayáis después de la prueba del recogido, ya que así os haréis una idea más aproximada de cómo os veréis el día B (de boda 😉 )._MG_1099

Es muy importante nos sintamos cómodas con el maquillaje, así que la maquilladora debe escuchar y adaptar el diseño a nuestros gustos (no confundamos “adaptar” con modificar 200000 veces el maquillaje o que al final quede un maquillaje espantoso). Como profesionales, deben aconsejar para que estemos radiantes y espectaculares, sin imponernos sus gustos. Por ejemplo, hay chicas que se ven horribles con un labio nude o muy neutro (yo soy una de ellas), porque están acostumbradas a llevar los labios muy marcados y sin embargo el día de su boda las maquillan con tonos neutros (porque las novias tienen que ir muy naturales, ya se sabe…). Luego pasa que la novia se ve rara y no está cómoda.  Y si no se siente bien, no recomendará su trabajo. Y se pierden clientes y referencias.

Una vez cerrado (y confirmado) el maquillaje, ya lo tenemos todo listo para el gran día. Es muy importante validar el maquillaje, para que luego en el día de la boda no hayan imprevistos ni malentendidos. Y aquí aplicamos todo lo dicho hasta ahora: preguntad y confirmad todo. No os quedéis con dudas porque en el día B no hay margen para cambios.

El día de la boda

Nervios, nervios, nervios. Queremos que todo esté perfecto, y corremos de aquí para allá para confirmalo todo. Además de supervisar a qué hora vienen los primos, dónde está el fotógrafo o quién recogerá las flores, tenemos que estar impecables, ya que seremos el centro de atención. Lo dicho, día de estrés a tope. Lo mejor es relajarse en manos de nuestra maquilladora. Como ya estará confirmado (de la sesión de prueba), sólo tendrá que aplicarlo. No es momento para cambios, ya que pueden retrasar el servicio, e incrementar los nervios ya del día. Con cambios me refiero a tener un maquillaje natural y cambiar a un eyeliner muy marcado. Sí que se puede subir un poco más el tono del maquillaje, o hacer un cambio sutil (que tampoco hay que ser intransigentes). Pero los grandes cambios se deben hacer en la prueba, que para eso es esa sesión.

Por ese motivo reservan su tiempo para dedicárselo a la novia, así que ese momento es exclusivo y no es recomendable ni que interrumpan ni que se vaya con prisas. En el caso de que alguna invitada quiera que se le maquille, le podéis decir que espere a que termine con vosotras. Cuando estéis fantásticas y maravillosas, entonces les podrá dedicar la atención que también se merecen (recordad que es un servicio VIP, y todas las clientas se las trata como tales).

Mis recomendaciones finales

Todo lo que os he dicho aquí no es una doctrina ni lo tenéis que seguir al pie de la letra. Simplemente son experiencias que, a lo largo de mi trayectoria profesional he tenido y aquí os explico cómo las he resuelto.

brideY he aquí el resumen con los puntos más importantes:

  • Confiar SIEMPRE en un maquillador profesional para que nos maquille el día de nuestra boda
  • Salir de la prueba de maquillaje 100% convencidas de que nos gusta el maquillaje que llevaremos el día de nuestra boda. Si no es así, os recomiendo que lo habléis con vuestra maquilladora (no esperéis al día B).
  • NO poner en duda a vuestra maquilladora el día B (los nervios son muy traicioneros y más en esos momentos). CONFIAD en ella.

Y, sobretodo, ¡disfrutad de esos momentos mágicos e inolvidables!

Si tenéis dudas, podéis escribirlas en los comentarios que os las resolveré encantada.

Raquel.

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